Natalia Centelles: “Coches particulares hay pocos y el transporte público está muy mal”
El pasado 24 de mayo Fedelatina inauguró la muestra fotográfica Botellas Cubanas, un relato que teje imágenes y textos de Enric Servera y Natalia Centelles sobre este fenómeno, en colaboración con la Asociación Transfusión Cubana (ver web)
Servera y Centelles fueron dos turistas que, diez años atrás, se propusieron recorrer parte de la isla en diez días, durante los cuales descubrieron las botellas (autostop) y conocieron la vida de 76 residentes cubanos. Una vez volvieron a España el dominical de la Vanguardia se interesó por este proyecto y lo publicó
A fecha de hoy contamos con la reposición de todas y cada una de las fotografías analógicas que, en su momento, fueron tomadas para demostrar las necesidades que muchos cubanos tienen para trasladarse por su país, independientemente del estatus social al que pertenezcan. Para conocer este fenómeno, aún vigente, con mayor profundidad contamos con las palabras de los autores de la muestra: Natália Centelles y Enric Servera
Familia Guajira y niña que mama. Enric Servera y Natalia CentellesTOUMAÏ_ ¿Cómo surge la idea del proyecto?
ENRIC SERVERA_ No había nada programado. Yo tenía ganas de hacer un reportaje de Cuba diferente para salir del típico reportaje de casas y coches viejos. Y pensé, bueno ya surgirá.
Los dos primeros días en Cuba estuvimos intentando trasladarnos con transporte público y nos era muy difícil. Entonces, alquilamos un auto con el que teníamos programado ir desde La Habana hasta Santiago y, después, volver por otra ruta.
Nos recomendaron que no cogiéramos a nadie haciendo botellas porque era muy peligroso pero decidimos acoger a gente en nuestro viaje.
La primera gente que acogimos era una familia de guajiros (la fotografía de portada) con un niño pequeño. Viajaba con ellos un hombre mayor que, antes de bajarse del carro nos dio una piña.
Preguntamos a los pasajeros si les importaba que les hiciéramos una foto de recuerdo y accedieron. Y pensamos que sería curioso que con todas las vivencias que nos han contado nos propusiéramos hacer un proyecto sobre ello.
T_ ¿Cómo ha sido el proceso de aunar texto a imagen?
E.S_ Tomábamos apuntes del trayecto que habíamos hecho con ellos y de los temas de los que habíamos hablado.
NATALIA CENTELLES_ Y también de los nombres. Ya que los nombres rusos que tienen, cuyo origen viene de las relaciones pasadas entre Cuba y Rusia, son bastante impronunciables. De los cuales hacen adaptaciones a la cubana. Por ello, los íbamos apuntando.
Resulta sorprendente que, tras contemplar las fotografías de la muestra, no exista un nivel socioeconómico común entre los cubanos que hacen las botellas…
Dos dentistas y señoras mulatas. Enric Servera y Natalia CentellesN.C_ Claro. La principal causa es que ahí está todo controlado. Ejemplo de ello es el control de los sueldos de, por ejemplo, los médicos. Los cuales se ven obligados a utilizar el sistema de botellas y, para que les reconozcan y les coja más gente se ponen la bata.
Coches particulares hay pocos y el transporte público está muy mal.
T_ Tras conocer las condiciones de vida de cada uno, en cuanto a servicios básicos como es en España el transporte público, ¿pudisteis comprobar que lo que en España se conoce acerca de la situación político-social es real o, por el contrario, son simples clichés?
N.C_ Yo creo que existe gente que es profidel y admira a Cuba porque no sucumbe a los Estados Unidos. Pero, también es cierto que tienen muchas limitaciones, les faltan muchos productos y sus vidas están muy controladas.
N.C_ En cuanto a lo que política se refiere, hay gente que se dedica a controlar a otros para que no falten a la manifestación. Entonces, desde aquí, no sabes realmente cuanta gente simpatiza con el régimen y, cuando estás ahí, ves que hay gente absolutamente convencida pero también hay mucha otra que se ve obligada a simpatizar con el sistema.
N.C_ A mí esto me sorprendió. No sabía que había tanto control.
E.S_ Cuando estábamos en el coche y no había nadie más eran capaces de expresar esto pero, fuera, tenían que vigilar lo que decían.
N.C_ El coche era como un confesionario para ellos.
E.S_ La verdad es que todas tienen su cosa.
Mayda y "sus negocitos". Enric Servera y Natalia CentellesN.C_ Yo, por simpatía, la de “Mayda y sus negocitos”. Hablaba bastante de los hombres con mucha gracia. Nos contaba que los hombres son bastante "calentitos" y, por eso, hay tantos divorcios. Entonces Mayda decía que a los hombres les tenía que poner un poco de mano dura porque si no se le subían a la cabeza. T_Hace 10 años que se llevó a cabo el proyecto, ¿creéis que se trata de un tema atemporal?
E.S_ No. Aún está vigente en la actualidad. Este reportaje salió hace diez años en el dominical de La Vanguardia y, después, al cabo del tiempo enseñe este proyecto en un centro cívico y me dijeron que podía hacer ese reportaje. Y, gente de Transfusión Cubana nos dijo que estaba igualito a cómo era la situación de las botellas en Cuba.
N.C_ En el momento que los cubanos se trasladen al capitalismo este proyecto ya no será atemporal; sino que será el testimonio de una época ya pasada. Pero, de momento, como las cosas no cambian, se mantiene.
T_ ¿Volveríais a embarcaros en un proyecto de este tipo?
E.S. N.C_ Claro, por supuesto.
N.C_ Sería interesante ver, en primera persona, si es verdad que no ha cambiado nada.
La exposición podrá ser visitada hasta el 24 de Julio en Fedelatina, c/ Nou de Sant Francesc 15.
Gracias












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